Las piezas están realizadas en estuco fino (la denominada técnica de “pasta de madera”) extraídas de moldes de las fábricas olotinas de arte sacro, muy popularizadas en el siglo XX. Pertenecen a un belenista particular de Madrid. Las patologías y alteraciones que presentaban eran las típicas de estos grupos y de este material, muy absorbente, poroso y sensible a la humedad. Estas obras suelen presentar el mismo tipo de patologías inherentes a su tipo y características de material estructural. Golpes, roturas y deformaciones. Partes desconsolidadas y descohesionadas. Apreciábamos grietas y aperturas estructurales, especialmente en la sujeción de las figuras a las peanas y bases de madera. Existían varias piezas con numerosos faltantes (especialmente brazos y pies) que, al ser las partes más salientes y delicadas suelen romperse con facilidad ante golpes y roces. En varias figuras se observaba erosión de materia...
Conservación, Restauración y Arte.
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